Lácteos: Sí o no?

Cada vez más gente está dejando la leche de vaca. Cuánto hay de ciencia y cuánto de mito en su efecto nocivo sobre la salud?

Lácteos: Sí o no?

Durante mucho tiempo un vaso de leche fue un símbolo indiscutido de salud. Incluso se aconsejaba consumir tres al día. Eso fue puesto cada vez más en entre dicho por estudios científicos que señalan sus deficiencias como alimento.

Veamos: Qué composición tiene la leche?

Calcio: entre 120 y 125 miligramos por 100 mililitros de leche, dependiendo de si es entera o descremada).
Fósforo (unos 100 miligramos por 100 mililitros de leche) y potasio (entre 145 y 150 miligramos por cada 100 mililitros de leche).
Proteínas de alto valor biológico (aproximadamente 3 gramos de proteínas por cada 100 mililitros de leche).
Vitamina A, relacionada con el crecimiento y la visión.
Vitamina D, importante para asegurarnos la absorción del calcio en nuestro organismo.

Si tiene todos estos nutrientes por qué están siendo cuestionados la leche y sus derivados?

1. Se desvirtuó el producto
Hace ya mucho tiempo que lo que llamamos ‘leche de vaca’ dejó de ser exactamente leche para convertirse en un producto procesado, obtenido de la explotación de las vacas –continuamente ordeñadas, alimentadas con alimento balanceado, tratadas con hormonas y antibióticos. Este producto es sometido a tratamientos como la termización, la pasteurización y la esterilización.

2. Intolerancia a la lactosa
Se observan cada vez más casos de intolerancia a la lactosa, que es el azúcar de la leche. Para digerirla necesitamos una enzima que se llama lactasa. Esa enzima la generamos en el intestino, pero si esto no pasa, el azúcar de la leche empieza a fermentar, es decir, es atacada por bacterias. Esto hace que se generan gases, malestar abdominal y distensión abdominal. También provoca diarrea. La solución es elegir leche deslactosada o dejar de consumirla. Como la lactasa es lácteo dependiente, en ambos casos el organismo deja de producir lactasa, por lo cual el intestino se vuelve cada vez más intolerante a los lácteos.

3. Elevada cantidad de hormonas
Los lácteos contienen 35 tipos de hormonas diferentes, varias de ellas asociadas con cáncer de ovarios y de próstata. Esto se ve agravado por las alteraciones genéticas sobre las vacas lecheras para producir leche continuamente, incluso durante sus repetidos embarazos. También los productos lácteos etiquetados como ‘orgánicos’ o ‘sin hormonas agregadas’ generalmente contienen altos niveles de estas hormonas problemáticas, que son producidas naturalmente por las vacas.

4. Elevado uso de antibióticos
El ganado recibe antibióticos para prevenir infecciones y para promover su crecimiento. Los residuos de antibióticos persisten en la leche y otros productos lácteos a pesar de los protocolos destinados a minimizar esto.

La exposición a antibióticos en bajas dosis puede conducir a una variedad de problemas, desde el desarrollo de resistencia a los antibióticos, hasta reacciones alérgicas e incluso puede llevar a a experimentar los efectos secundarios del medicamento.

5. La caseína podría ser cancerígena
Según algunos estudios, la caseína, principal proteína en los lácteos, favorece el desarrollo de células cancerígenas. El factor de crecimiento insulínico tipo 1 (o IGF-1), una hormona que promueve el crecimiento y la división celular en células normales y cancerosas, se cree que es uno de los mecanismos responsables de esta asociación. El IGF-1 parece estar regulado nutricionalmente, y el consumo de proteína animal (incluida la caseína de los productos lácteos) conduce a niveles circulantes más altos de esta hormona promotora del cáncer. Por esta razón, el consumo de caseína de productos lácteos (así como de proteínas animales en general) se asocia con un mayor riesgo de desarrollo y proliferación del cáncer.

6. La caseína genera mayor mucosidad
La caseína, que se encuentra sobre todo en queso, yogur y manteca, tiene la forma de un ovillo de lana. Para digerirla, el estómago necesita mucho tiempo y requiere también la secreción de grandes cantidades de mucosa gástrica. También se relaciona a enfermedades del sistema respiratorio asociadas a la incapacidad del cuerpo para descomponer de forma óptima la caseína. Esto se debe a que, durante la descomposición bacteriana de esta proteína, se liberan productos secundarios que ocasionan la aparición de un moco espeso y pegajoso que se adhiere de las membranas mucosas. Una mala digestión de caseína se asocia con: sinusitis, rinitis, asma, neumonía y otitis. En personas con antecedentes de alergia a la leche, el sistema inmunitario la identifica como un antígeno o compuesto dañino y libera histamina con el fin de neutralizarla, generando congestión nasal, erupciones cutáneas, picazón en los ojos, entre otras.

7. Los lácteos podrían causar problemas óseos
Si siempre se asoció leche con huesos fuertes, algunos estudios indican que esta relación no es tan directa, e incluso podría ser inversamente proporcional. Hay datos que vinculan una mayor ingesta de leche con un riesgo significativamente mayor de fracturas óseas. Existen varios mecanismos que se cree que son responsables de la fisiopatología. Uno es el alto contenido de calcio de los lácteos, que puede causar desregulación de la vitamina D y, por lo tanto, alterar la homeostasis ósea. Otra es que el alto contenido de proteína animal de los productos lácteos puede inducir acidosis debido a su alta proporción de aminoácidos que contienen azufre, lo que a su vez lleva al cuerpo a compensar la filtración de calcio de los huesos para ayudar a neutralizar el aumento de la acidez. Con el tiempo, todo esto puede tener un efecto perjudicial sobre la salud ósea.

Entonces… Dónde obtener calcio?

Al igual que el hierro, el magnesio y el cobre, el calcio es un mineral. Se encuentra en el suelo, donde se absorbe en las raíces de las plantas. Los animales obtienen su calcio al consumir estas plantas ricas en calcio. Entonces, aunque todos estamos condicionados a creer que el calcio proviene de la leche y los productos lácteos, la verdadera fuente de riqueza de calcio es la tierra. Es abundante en los alimentos vegetales, incluidos los vegetales de hoja verde (brócoli, sobre todo), los frutos secos (almendras y avellanas, principalmente), las legumbres y las semillas (sésamo, lino y chía), a menudo con mayores tasas de absorción que el calcio en los lácteos, y por supuesto, sin todos los problemas de salud asociados a los lácteos. Las leches vegetales son una muy buena alternativa, mucho más fácil de digerir que las leches de origen animal. Eso sí: conviene evitar las leches de soja industrializadas, porque son alimentos ultra procesados con alto contenido de azúcar.

Aprender a suplir los lácteos*

Cuando éramos chicos nos aseguraban que un vaso de leche cada mañana era indispensable para crecer sanos y fuertes. Hoy hay evidencia de que los lácteos, sobre todo desde que se convirtieron en un producto ultra procesado, no son la panacea nutricional que creíamos. Lo ideal es ir incorporando cada vez más opciones de origen vegetal, aprendiendo a combinarlas para tener todos los nutrientes que necesitamos. Debemos educarnos para poder lograr una alimentación completa que cada vez más prescinda de la explotación de los animales.

FUENTES:
[1] Calcio: Qué es lo mejor para tus huesos y tu salud? The nutrition source ,Harvard
[2] Lácteos y salud ósea: Examen de la evidencia. RL Weinsier y CL Krumdieck.
[3] La revolución de la leche. A. Curry. Revista Nature.
[4] Todo lo que necesitabas saber sobre calcio pero probablemente no sabías. Rosane Oliveira. U.C. Davis Integrative Medicine.

Experta consultada

* Luciana Tenreyro – Lic. en Nutrición MN 6360
info@lucianatenreyro.com.ar
www.lucianatenreyro.com.ar
Seguila en IG: tenreyroteam

por Cecilia Alemano para Radical Fitness.

Nota del Editor: La información en este artículo está destinada solo para uso educativo; no necesariamente refleja las opiniones de Radical Fitness y no es un sustituto de consejo médico profesional, diagnóstico o tratamiento. Siempre buscá el consejo de tu médico u otros proveedores de salud calificados ante cualquier pregunta que puedas tener con respecto a cualquier afección y antes de realizar cualquier dieta, tomar un suplemento, o iniciar entrenamiento físico.

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