Veganismo: cada vez más un estilo de vida

Veganismo: cada vez más un estilo de vida

Días atrás algo inédito sucedió en España cuando un programa en prime-time se dedicó a retratar lo que ocurre en granjas y mataderos, denunciando las prácticas de algunas granjas industriales y señalando a una gran empresa como responsable directa de éstas.

Su conductor, Jordi Évole, hizo lo que activistas y organizaciones de defensa animal llevan años haciendo: infiltrarse en granjas y mataderos para investigar y denunciar la espantosa explotación y el maltrato al que los animales son sometidos sistemáticamente.

Algunos criticaron el programa por insoportable. A otros les pareció insuficiente, pues se limitaba a hablar del bienestar animal y no de los derechos de los animales. Lo cierto es que abrió el debate.
En Argentina, un país de fuerte tradición ganadera, aún estamos lejos de que algo similar ocurra, pero sí es notable el aumento del vegetarianismo y veganismo, lo que se alinea con las estadísticas mundiales. Según la Unión Vegetariana Internacional, existen más de 600 millones de veganos en el mundo.

De qué se trata el veganismo que tanto crecimiento experimenta hoy?

Va más allá de dejar de comer carnes, leche y huevos. Es una opción de vida que rechaza todas las formas de explotación animal. El término fue acuñado por Donald Watson en 1944 para diferenciarlo del ‘vegetarianismo’. En esencia, ya sea por motivos éticos, medioambientales o de salud, los veganos rechazan el consumo de carne y el uso de productos de origen animal en sentido amplio (pieles, cosméticos testeados en animales, etc.).

Además, el veganismo tiene un efecto ambiental positivo. Un estudio británico promovido por la Universidad de Oxford indica que los veganos y vegetarianos contaminan menos, ya que sus emisiones de dióxido de carbono son de un 50 por ciento menos. En cambio, la producción de carne y lácteos representa el 70 por ciento del consumo mundial de agua dulce; el 38 por ciento del uso de la tierra y el 19 por ciento de las emisiones mundiales de gases efecto invernadero.

La tendencia es imparable. Desde el mundo del deporte, incluso, son cada vez más los atletas que dejan de consumir animales y derivados. Entre ellos, Patrik Babouninan, quien ostenta el título de“el hombre más fuerte de Alemania”, Fiona Oakes, ganadora del maratón femenino del polo norte, la gran patinadora Surya Bonaly; el seis veces ganador de la dura prueba Ironman de Hawái, Dave Scott; o la reconocida tenista Venus Williams, entre muchas otras.

Hacerse vegano es una decisión que cambia la existencia de quien la toma, y de aquellos a quienes afecta: desde los animales hasta los propios seres humanos. Una clara tendencia mundial que pretende ayudar a los que no tienen voz, por compasión y respeto.

 


Para ver y entender

Earthlings: Multipremiado documental con música de Moby y narración de Joaquín Phoenix. Reconocidos veganos y activistas animalistas denuncian– a través de cámaras ocultas- la terrible realidad de los animales usados como mascotas, alimentación, pieles, entretenimiento y experimentación.

Before the flood: El premiado documental sobre cambio climático de Leonardo di Caprio junto a Martin Scorsese muestra cómo hoy el principal causante del calentamiento global son las emisiones de gas metano provenientes de la producción ganadera.

Forks over Knives: Otro documental muy celebrado que demuestra no sólo que las carnes son dañinas para la salud, sino que la población más sana y longeva en todo el mundo es la que basa su dieta en alimentos de origen vegetal.

Okja: Ideal para los más chicos, esta película describe, desde la ficción, el maltrato al que son sometidos los animales, y hace una crítica a la modificación genética de los alimentos.

por Cecilia Alemano para Radical Fitness.

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